Ebrard cuestiona acusaciones estadounidenses mientras Rocha Moya enfrenta críticas políticas
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, cuestiona la falta de pruebas en señalamientos internacionales, mientras la gestión en Sinaloa es objeto de intenso debate público.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, cuestionó este sábado la solidez de las acusaciones vertidas desde sectores judiciales de Estados Unidos, subrayando la importancia de respetar el principio de presunción de inocencia en los asuntos bilaterales. Durante una serie de encuentros en la capital, el funcionario federal enfatizó que cualquier señalamiento debe estar respaldado por evidencia documental verificable, evitando caer en especulaciones que afecten la soberanía y la relación estratégica entre ambas naciones.
En este contexto, el titular de Economía reiteró que México mantendrá una postura de firmeza diplomática ante cualquier intento de criminalización mediática sin sustento jurídico. Para el equipo de la Secretaría de Economía, la prioridad radica en fortalecer la cooperación basada en hechos y no en narrativas que carecen de pruebas presentadas formalmente ante las instancias correspondientes.
Por otro lado, la administración del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, atraviesa un periodo de escrutinio público derivado de la situación de seguridad en la entidad. Diversos sectores han señalado una aparente falta de resultados contundentes frente a los desafíos locales, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre política en la región del noroeste del país.
A pesar de las presiones externas y locales, el gobernador Rocha Moya ha optado por mantener un perfil bajo, limitándose a informar sobre las actividades cotidianas de su administración. Esta postura ha sido interpretada por analistas políticos como un intento de evitar el desgaste mediático frente a la crisis de seguridad, aunque la falta de respuestas claras ha incrementado el descontento de diversos sectores de la sociedad sinaloense.
La situación actual pone de manifiesto la complejidad de la relación entre la agenda de seguridad federal, las expectativas de los gobiernos estatales y la presión de actores internacionales. Mientras tanto, el gobierno federal continúa evaluando las estrategias para mantener la estabilidad en los estados donde la gobernabilidad ha sido puesta a prueba por factores de violencia sistémica.


