Sheinbaum defiende soberanía nacional ante presiones internacionales en aniversario constitucional
Durante la conmemoración de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que México mantendrá su autonomía y rechazó cualquier subordinación externa.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este miércoles la ceremonia conmemorativa por el 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917. En el evento, realizado en el recinto histórico del Teatro de la República en Querétaro, la mandataria subrayó que la soberanía nacional es un principio innegociable de su administración ante las recientes tensiones diplomáticas y presiones externas.
Al hacer referencia al artículo 40 de la Carta Magna, que establece a México como una república representativa, democrática y federal, la titular del Ejecutivo federal enfatizó que el país no será un protectorado de potencias extranjeras. Sheinbaum señaló que la política exterior mexicana continuará basándose en el respeto mutuo, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, pilares fundamentales que, a su juicio, garantizan la estabilidad del Estado frente a las demandas de actores internacionales como Donald Trump.
La presidenta destacó que la defensa de la Constitución implica también la consolidación de los programas sociales y el fortalecimiento de la infraestructura pública como herramientas para reducir la dependencia económica del exterior. Según fuentes de la Presidencia, el gobierno federal mantendrá una postura firme en las mesas de negociación comercial, priorizando los intereses de la nación por encima de las exigencias que busquen vulnerar la autonomía de las instituciones mexicanas.
El acto protocolario contó con la presencia de integrantes del gabinete legal y ampliado, así como representantes de los tres poderes de la Unión. Durante su intervención, la jefa del Ejecutivo instó a los legisladores del Congreso de la Unión a continuar trabajando en las reformas necesarias para adecuar el marco jurídico a los retos contemporáneos, siempre manteniendo la esencia de justicia social que dio origen al documento constitucional de 1917.
Finalmente, la administración federal reiteró que la seguridad nacional y la soberanía energética son temas estratégicos donde no se permitirán injerencias. La postura oficial enviada por el equipo de comunicación social refuerza que cualquier diálogo con gobiernos extranjeros se llevará a cabo bajo los términos del derecho internacional y la estricta observancia de la Constitución vigente.

