Ventas de autos en México alcanzan récord histórico durante enero
El mercado automotriz mexicano inició el año con 131,472 unidades comercializadas, marcando el mejor registro desde el inicio de las mediciones del INEGI.

La industria automotriz en México reportó un arranque de año excepcional al comercializar 131,472 unidades durante el mes de enero. Esta cifra representa el volumen de ventas más alto registrado para un primer mes del año desde 2005, periodo en el que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) comenzó con el seguimiento puntual de las operaciones en el sector.
Este dinamismo en el mercado interno refleja una tendencia positiva en la confianza del consumidor y una mayor disponibilidad de inventarios en las agencias distribuidoras del país. El desempeño observado en los primeros treinta y un días de 2026 supera los niveles previos a la pandemia y consolida la recuperación sostenida de la comercialización de vehículos ligeros en territorio nacional.
Los analistas del sector señalan que este comportamiento es resultado de una combinación de factores, entre los que destacan la estabilización en las cadenas de suministro globales y una oferta diversificada de modelos para los compradores mexicanos. Además, la persistencia de esquemas de financiamiento accesibles ha permitido que una mayor cantidad de familias y empresas renueven sus flotillas vehiculares.
El reporte del INEGI, en colaboración con las asociaciones de la industria automotriz, destaca que este nivel de ventas se distribuyó de manera amplia entre los diferentes segmentos del mercado. Los vehículos tipo SUV y los compactos mantienen una preferencia dominante, aunque se observa un crecimiento constante en la demanda de unidades con tecnologías de motorización más eficientes.
Con este resultado, el sector automotriz mexicano se posiciona como uno de los motores económicos con mayor resiliencia en el inicio del año. La expectativa de los distribuidores es que este ritmo de ventas pueda mantenerse durante los próximos meses, siempre y cuando las condiciones macroeconómicas y la estabilidad en el tipo de cambio continúen favoreciendo la capacidad de compra de los usuarios finales.


